Un colegio
bilingüe Sitges ya debería en sí ser una innovación. Quizás no sólo ofrecer
este tipo de oferta en los colegios privados. Sino que la educación fuese un
paso más allá y enseñará de manera natural idiomas. Por lo menos el temido
inglés. Que un niño no llegue a la edad de doce o catorce años con el miedo a
hablar, sin pronunciar y con un método arcaico de aprender. Es cierto que la
educación avanza a pasos lentos, con las nuevas tecnologías y las nuevas formas
de entender la vida.
La
creatividad, la libertad de elegir y de equivocarse en el camino del conocimiento
son características básicas de esta educación deseada. La educación de hoy día
dista mucho de esto. Además, cuando incluye la figura del tutor ya sea padre o
madre para estudiar con los hijos. Dejan de ser capaces de organizarse, de
tomar decisiones por ellos mismos. Por eso una escuela
bilingüe Castelldefels con un programa de enriquecimiento educativo son las
mejores opciones hoy día para los padres. Para innovar en educación hace falta una
revolución del sistema arcaico que aún recorre la enseñanza española.
